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Fotografía: © UICN / Eric Ecker –
Debido a su alto potencial para la generación de empleos e ingresos alternativos para mujeres, es promovido por el gobierno de Guatemala a través de su Estrategia Nacional y lo impulsa por medio del Fondo Nacional para la Reactivación y Modernización de la Actividad Agropecuaria -FONAGRO-, el Programa de Desarrollo Rural para la Región Norte -PRODENORTE-, y el Consejo Nacional de Desarrollo Agropecuario -CONADEA-, enfocados en crear capacidades técnicas y ampliar las áreas de producción, con el apoyo de otras entidades gubernamentales como el Ministerio de Economía, el Instituto Guatemalteco de Turismo y la cooperación internacional.

Photo: © Proyecto PISCS-UCREA. – A unique gathering of climate, development and environmental experts took place from September 25-28, 2017 in San José and Guanacaste Province, Costa Rica. The subject of their deliberations was the Central American Dry Corridor (CADC),[1] which extends along the Pacific littoral from western Guatemala through northern Costa Rica.[2] This trans-frontier territory includes a population approaching 11 million, roughly a quarter of Central America’s total population. The CADC is a mainly rural area characterized by a marked precipitation seasonality, climate change vulnerability, rich biodiversity, entrenched poverty, food insecurity and outmigration.

Gráfica: Cortesía de CONAP y Wildlife Conservation Society [WCS, por sus siglas en inglés] (2018). – La Reserva de la Biosfera Maya (RBM) en Petén, es el contexto socio territorial en donde tiene lugar la experiencia de gestión sostenible de los bosques, conservación de la biodiversidad y desarrollo económico local basada en la comunidad, que implementa la Asociación de Comunidades Forestales de Petén (ACOFOP). Esto lo realiza a través del modelo de Concesión Forestal Comunitaria (CFC).

Fotografía: Jack Schuster, © 2016. – Aunque el público a veces no aprecia la importancia de las colecciones biológicas (Schuster y Cano, 2005), es obvio que es necesario documentar la existencia de las diferentes especies en nuestro planeta. Por esta razón, los científicos y algunos colectores depositan especímenes en las colecciones de los museos de historia natural y universidades. Cuando se descubre una especie no descrita o “nueva”, uno de estos especímenes es designado como el “holotipo” y éste define el nombre de la especie. Otros especímenes se pueden usar para ayudar a describir diferencias en sexo, edad o variación intraespecífica; los cuales, sí son utilizados en la descripción original y se llaman “paratipos” (Figura 1).

Fotografía: Observatorio Económico Sostenible de la UVG. – En el aspecto ambiental, el agua es sin duda un recurso natural de suma importancia tanto para satisfacer las necesidades vitales como para el desarrollo de actividades económicas y la salud pública, así como fundamental en los procesos ecológicos (Colom y Morales, 2011; Naciones Unidas [UN, por sus siglas en inglés], 2015). Constituye un recurso estratégico, en donde convergen los más diversos sectores y múltiples intereses, dificultando con frecuencia el alcanzar acuerdos de largo plazo en relación a su adecuada gestión y gobernanza.

Gráfica: Región de estudio y localización de los sitios de muestreo. Las áreas protegidas son, de acuerdo al orden numérico: 1) Cerro San Gil; 2) Sierra Santa Cruz; 3) Chocón Nacional; 4) Sierra de las Minas; 5) Río Sarstún; 6) Sierra Caral; 7) Punta de Manabique; 8) Chocón Machacas. – La región oriental o caribeña de Guatemala, y en particular el departamento de Izabal, caracterizado por bosque tropical húmedo, es un área importante para la conservación biótica de Guatemala, con 11 reservas públicas legalmente declaradas y dos en proceso de declaratoria (Figura 1, CHM Guatemala 2009). Posee una alta diversidad biológica (Cano, 2006), y es un centro de endemismo para varios grupos taxonómicos, incluyendo las ranas terrestres del género Craugastor y otros anfibios (Smith, 2005; Union Internacional para la Conservación de la Naturaleza [IUCN, por sus siglas en inglés], 2006), palmas del género Chamaedorea (Standley y Steyermark, 1958; Henderson, Galeano y Bernal, 1995) y coleópteros (familias Passalidae y Scarabeidae, Schuster y Cano (2006)). Con respecto a su riqueza avifaunística, se reportan 484 especies, que corresponde aproximadamente al 66 % de todas las aves reportadas para Guatemala, en una extensión de apenas el 18 % de la superficie del país (Eisermann, 2001; Cerezo et al., 2005; Eisermann y Avendaño, 2006; Cerezo et al., 2012; FUNDAECO, datos no publicados). Se registran 384 especies de aves con hábitos principalmente terrestres, de las cuales 51 se consideran endémicas regionales (según Stotz et al., (1996)) y/o mesoamericanas (según Howell y Webb (1995) y Stotz et al. (1996)).

Fotografía: Reserva de la Biósfera de Calakmul, México. © UICN / Eric Ecker – La Selva Maya es el segundo bloque más grande de los bosques tropicales de las Américas, que alberga una extraordinaria diversidad de especies endémicas y en peligro de extinción e importantes sitios de patrimonio histórico y cultural.