Lograr la conservación natural y cultural de un área de la mano con el desarrollo de las comunidades aledañas es un reto al que muchas áreas protegidas se enfrentan diariamente. El presente artículo presenta la experiencia de trabajo que se ha realizado en el Parque Nacional Yaxhá–Nakum–Naranjo (PNYNN), ubicado en Petén, Guatemala, para impulsar una iniciativa de conservación y desarrollo integrado.
Autor: bravo
La opinión pública es clave para fomentar la elaboración de una política ambiental adecuada. En este artículo usamos la inédita “Encuesta sobre temas ambientales con énfasis en cambio climático, agua y conservación del medio ambiente” de 2019, conducida por el Observatorio Económico Sostenible (OES) para estudiar las percepciones de la población guatemalteca sobre la importancia de la problemática ambiental, quién debe resolverla y con qué financiamiento.
La capacidad de carga ambiental es un elemento crucial en la regulación de las poblaciones de seres vivos. Sin embargo, los seres humanos parecen escapar a esta regla, cuestión que ha dado lugar a amplias discusiones sobre la pertinencia de la “catástrofe malthusiana”. ¿Tienen los seres humanos una capacidad de carga ambiental? Y si es así, ¿se puede calcular? En el presente artículo se propone una ecuación para calcular la capacidad de carga de la población humana, así como dos índices de presión ambiental.
La familia Geomyidae es una familia de mamíferos terrestres nativos del continente americano que se distribuye desde la parte central y sur de Canadá, oeste de Estados Unidos, México, América Central hasta la parte norte de Colombia (Hall, 1981; Monge 2010). Esta familia está conformada por seis géneros y 40 especies (Patton, 2005), entre las que se encuentran las taltuzas (género Orthogeomys).
Panthera fue fundada en 2006 y es la única organización internacional que se dedica exclusivamente a la conservación de felinos silvestres y los ecosistemas que habitan. La organización trabaja en Asia, África y América, desarrollando estrategias para conservar algunas de las especies de felinos silvestres más grandes y emblemáticas alrededor del mundo, tales como los tigres, leopardos de las nieves, leones, chitas, leopardos, jaguares y pumas. Uno de los programas de la organización es el de la Iniciativa del Corredor del Jaguar, el cual busca proteger a los jaguares a lo largo de su distribución (desde México hasta Argentina). Para alcanzar este ambicioso reto se trabaja en conjunto tanto con actores locales e internacionales, como organizaciones no gubernamentales, entidades de gobierno, científicos y comunidades para lograr conectar y proteger sitios con poblaciones de jaguares dentro de paisajes dominados por el ser humano, manteniendo así el denominado Corredor del Jaguar.
El cambio climático es el mayor desafío de nuestro tiempo, es un problema tangible que está causando considerables pérdidas humanas y económicas. Guatemala es uno de los países más vulnerables ante los efectos del cambio climático, por lo que es necesario contar con información sistematizada sobre el clima y conocer las medidas que actualmente se están adoptando en los distintos sectores.
A lo largo de la historia de la humanidad, de una u otra forma, los murciélagos han sido animales que han causado asombro y misterio. En la cultura Maya, por ejemplo, en el Popol Vuh, reconocen como animales sagrados; en China y en otras culturas del sudeste asiático, se consideran hasta la actualidad como símbolos de buena suerte, fertilidad y felicidad (Tirira y Burneo, 2012); mientras que, en otras regiones del planeta, como los Balcanes, existen desde tiempos inmemorables historias de espíritus que en forma de murciélagos beben sangre humana (Sánchez, 1998).
El agua constituye uno de los recursos más valiosos que provee la naturaleza. El agua es indispensable para la vida, el funcionamiento de los ecosistemas naturales y la regulación del clima. Es uno de los recursos más importantes para la humanidad, crucial para el desarrollo socioeconómico de todas las sociedades. El agua es un recurso limitado e insustituible que actualmente está en grave peligro debido al aumento de su consumo, así como su contaminación.
Los bosques albergan más de tres cuartas partes de la biodiversidad terrestre mundial y constituyen un recurso invaluable para el desarrollo socioeconómico de cientos de millones de personas, principalmente en las áreas rurales (Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura [FAO], 2018). Los bosques además contribuyen a la reducción del calentamiento del planeta y el cambio climático. Sin embargo, los bosques figuran entre los ecosistemas más amenazados a nivel mundial (FAO, 2018). Entre las principales causas de la pérdida de bosques están su conversión a otros usos del suelo —mayoritariamente a la agricultura—, la deforestación, la degradación y las prácticas de extracción ilegales (FAO, 2018). Por lo tanto, la recuperación de áreas boscosas, la reducción de la tala y la adecuada gestión forestal se han convertido en actividades prioritarias para restaurar los bosques, la biodiversidad que albergan y los servicios ambientales que brindan, como una estrategia para afrontar los efectos del cambio climático.
A pesar de estar protegidos por la ley, los ecosistemas inmersos en las áreas protegidas se enfrentan a numerosas amenazas, incluidas las especies invasoras, cambio de uso de suelo, extracción ilegal de recursos (p. ej. deforestación o minería), cultivos ilícitos y el cambio climático (Bruner, Gullison, Rice y da Fonseca, 2001; Feeley y Silman, 2016).