La región centroamericana es particularmente vulnerable ante el cambio climático y las consecuencias de este fenómeno agudizan la desigualdad económica de sus habitantes. Organizaciones como la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) han realizado estudios que nos permiten visualizar cómo el cambio climático va a afectar las condiciones de vida de la población de la región, las actividades productivas, la generación de hidroelectricidad y la disponibilidad de agua.