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Volumen 2, Revista No. 3

La aldea Canoguitas en el municipio de Nueva Concepción, departamento de Escuintla, Guatemala, era hace seis años altamente vulnerable a inundaciones, porque el río Coyolate que fluye por la zona crece durante la época de lluvia y causa problemas.

Sin embargo, la población de Canoguitas junto con directivos de los ingenios azucareros La Unión, Madre Tierra y la organización internacional Acción Contra el Hambre se unieron para realizar estudios técnicos del río y construir bordas tecnificadas que los protegieran de su desbordamiento.

El Parque Nacional Sierra del Lacandón, ubicado en la Reserva de la Biosfera Maya, es la segunda área protegida más grande de Guatemala. Es una zona montañosa con bosque húmedo subtropical en buen estado de conservación. Forma parte de una región que se ha propuesto como área de importancia internacional para la conservación de aves y constituye uno de los últimos sitios de distribución en el país de la guacamaya roja (Ara macao cyanoptera). En el parque se han realizado algunos estudios ornitológicos desde 1998, pero una lista completa de la avifauna no ha sido compilada.

Los Bosques de Pino-Encino en Centroamérica constituyen una ecorregión de gran riqueza ecológica, social, cultural y económica para los países que la conforman. A pesar de su importancia, la información generada para su manejo es limitada. Por esta razón en el 2009 La Alianza para la Conservación de los Bosques de Pino-Encino de Centroamérica, The Nature Conservancy y El Centro de Estudios Ambientales y de Biodiversdidad de la Universidad Del Valle de Guatemala realizaron conjuntamente un diagnóstico, recopilando información y realizando talleres de consulta con expertos, sobre la situación ecológica y socioeconómica de la ecorregión, con el objetivo de generar aportes para mejorar su manejo. Este artículo presenta un breve resumen de dicho diagnóstico.

Las inundaciones son los fenómenos relacionados al clima que más daños y pérdidas han causado tanto a escala mundial como en Guatemala. Su ocurrencia e impactos dependen de factores naturales y humanos, y el cambio climático podría influir en que el riesgo futuro sea mayor. Por lo tanto, la adaptación al cambio climático debe priorizar a la gestión de riesgo por inundaciones.

Actualmente existe tecnología para medir de manera directa, constante y precisa los flujos de calor y GEI desde y hacia una superficie de la Tierra en particular. Varios instrumentos especializados son combinados en lo que se denomina “torres de flujos”. Se podría decir que éstas miden los signos vitales de los ecosistemas como su pulso y aliento. Existen cientos de torres operando alrededor del mundo, sin embargo, los ecosistemas neotropicales no Amazónicos no están bien representados: solamente hay torres en la selva tropical seca de Yucatán, en dos manglares (Quinatana Roo y Chiapas), en un cafetal bajo sombra de Veracruz y en la selva tropical húmeda de Costa Rica y Panamá (http://fluxnet.fluxdata.org/sites/site-summary; Hargrove et al., 2003).

Convertirse en un país carbono-neutral, es decir, con cero emisiones netas de Gases de Efecto Invernadero (GEI) –que ocasionan el calentamiento global- o que tiene un balance entre sus emisiones y sus acciones de reducción y compensación es la meta que para el 2021, el año de su bicentenario, se trazaron los costarricenses.

Para conocer cómo esperan alcanzar la meta y los retos que esta conlleva, conversamos con Andrea Meza, abogada de profesión y con un postgrado en desarrollo local, quien lidera la Dirección de Cambio Climático (DCC) adscrita al Ministerio de Ambiente y Energía (MINAE), bajo la cual funciona el Programa País Carbono Neutralidad.

La Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático (CMNUCC) fue firmada en 1992, con el propósito de estabilizar las concentraciones de gases de efecto invernadero (GEI) en la atmósfera a un nivel que impida interferencias antropogénicas peligrosas en el sistema climático.  Las partes firmantes, 197 países del mundo, se reúnen anualmente en las Conferencias de las Partes (COP) para definir los mecanismos para reducir las emisiones de estos gases.

Se actualizó el dato la de diversidad de especies de vertebrados terrestres registrados y de posible distribución en la región de Sierra de las Minas, Guatemala mediante la revisión bibliográfica y de colecciones de referencia y la revisión de cambios taxonómicos recientes que involucran a especies presentes en el país. Se actualizó el listado de especies de vertebrados terrestres presentes en la Sierra de las Minas, en donde se han registrado 793 especies (de cuatro clases de vertebrados) y puede aumentar hasta 918 si se incluyen las de distribución potencial.

El Centro de Estudios Ambientales y Biodiversidad de la Universidad del Valle de Guatemala (CEAB – UVG) en el marco del Proyecto Clima, Naturaleza y Comunidades en Guatemala (CNCG) financiado por USAID[1], completó en 2016 las acciones necesarias para el levantamiento de la línea base de deforestación usando la metodología VM0015 para proyecto de mercado voluntario VCS[2] para desarrollar proyectos de deforestación evitada en la subregión nacional Sarstún-Motagua, en estrecha coordinación con el Grupo Interinstitucional de Monitoreo de Bosques y Uso de la Tierra (GIMBUT[3]).